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23.5.11

Ser Uno Mismo


La verdadera sabiduría entra por el amor, el silencio y la mortificación. Grande sabiduría es saber callar y no mirar dichos ni hechos en vidas ajenas" 
San Juan de la Cruz.
Sabemos que debemos mientras transitamos por esta dimensión, interrelacionarnos con los demás, con nuestro entorno y no descuidar jamás el ser uno mismo, evitar dejar que otros nos manipulen influya en nuestro comportamiento. Mantener nuestra autenticidad de acuerdo a nuestros valores, a lo que consideramos que es propio de nosotros mismo.
Aprendiendo la Ciencia de ser Uno Mismo se experimentará el amor verdadero, gozará la belleza y la bondad verdaderas, y la vida será un espléndido servicio en favor de la Humanidad
Mucho se ha escrito al respecto en donde se manifiestan opiniones de acuerdo a la percepción que cada uno tiene del sentido de ser auténtico. No nos sorprende que se diga, que Ser uno mismo... es la primera condición para alcanzar la felicidad. Nada puede darte más satisfacción que llegar a ser quién tú deseas.
Un maestro de la antigüedad ya escribía hace cientos de años:
“Si yo no me pertenezco a mi mismo, entonces ¿quién puede pertenecerme? Y si soy únicamente para mí mismo, entonces ¿qué soy?”. Y si todo esto no lo hago ahora, ¿cuándo?
Muchos piensan que sintiéndose pobres, sumisos, débiles, humildes...los demás los amarán más y aceptarán mejor.
Muchos piensan que sintiendo y pensando como los demás son mejor aceptados por ellos.
Muchos piensan que siendo dueños de sus vidas con verdadera libertad interior se sentirán aislados y nadie los ayudará, olvidando que cuantos más dueños somos de nuestras vidas más damos y más recibimos.
Muchos piensan que hacen un gran favor y obsequio estimable al otro, cuando dicen: “Sin ti mi vida es nada. Sin tu amor no soy nada”. Si es así, el único que vale es el otro. Ellos sólo le ofrecen lo que son: nada
Hay que adueñarse de nuestra vida. Empieza a pensar por ti, a sentir por ti, a decidir por ti y asumir las consecuencias de todos tus actos.
Es la única manera de que tu vida sea realmente tuya.
Francisco Baena, al respecto nos recuerda, que una de las grandes catarsis que el ser humano debe de vivir en su existencia es "ser uno mismo" más allá de las opiniones de los demás. La aprobación o desautorización de nuestras opiniones, actitudes, deseos, actitudes y conductas por parte del grupo es tan fuerte que, en la mayor parte de las ocasiones, se convierten en motores impulsores de nuestras vidas, para bien o para mal.
"Ser uno mismo" y mantener coherencia debe de ser el objetivo de toda vida realizada. Ya lo decía Gandhi: "¿Estás seguro de que no te empuja la sed de oro, de fama o de poder? ¿Estás verdaderamente seguro de que puedes permanecer a tu ideal y perseverar en él, aunque el mundo entero pretenda aplastarte? ¿Estás seguro de que sabes lo que quieres y que cumplirás con tu deber y nada más que tu deber, aunque se halle en juego tu vida? ¿Estás seguro de que continuarás la lucha mientras tengas vida, mientras tu corazón tenga fuerza para latir una vez más? Si es así, eres un verdadero reformador, un maestro, una bendición para la humanidad".
El gran reto de los mejores hijos de cada generación debe ser vivir la coherencia más allá de las opiniones y ser uno mismo, desterrando lo superfluo y armarse de los grandes valores humanos (vg. La bondad, la justicia, la solidaridad, la misericordia, la mansedumbre, el amor, el perdón, etc), la verdadera riqueza del espíritu humano.
Los sondeos de opinión, tan candentes en la actualidad, se convierten en dianas que modifican el rumbo de muchos hombres y mujeres; miles de personas saborean la frustración por no sentir en sus vidas la aprobación de los demás, por otro lado tan efímera y cambiante
Armonialive.com.ar. nos señala al respecto, que muchas personas se siente impulsadas a ser lo que no son, ser uno mismo implica el riesgo enorme de no ser aprobado, de no ser queribles, mostrarnos tal cual somos, puede ser objeto de criticas, reales o imaginarias de resto de la gente que nos mira, o al menos creemos que nos mira. Si vemos una revista de moda, sus tapas generalmente nos devuelve imágenes, que por lo común, no se asemejan a nosotros, chicas muy delgadas, bonitas y sonrientes, hombres bien formados y exitosos, familias felices y sin ningún problema aparente, gente vacacionando en verdaderos paraísos, pero lo mismo sucede si vemos la publicidad del cine, la televisión, los afiches publicitarios de la calle y ni hablar de las vidrieras de ropa de última moda, donde algunos talles prácticamente no existen, nuestra mente empieza a creer que hay algo malo en ser como somos, para ser realmente felices, para ser alguien exitoso y querido, debemos alcanzar ese modelo idealizado de esa soñada tapa de revista o ese afiche publicitario, entonces como se puede estar bien siendo uno mismo? Y peor aun, cuanto gente se enferma por no aceptarse tal cual es? Cuanta chicas han muerto ya, por tratar de llegar al "peso ideal" de una Modelo?
La mirada del otro, la opinión del otro, el inconciente deseo de aprobación, la necesidad de ser queridos, son, tal vez sin saberlo nosotros mismos, los mayores enemigos de nuestro bienestar, algo que no nos permite ser uno mismo, y por lo tanto no nos permite ser realmente felices aquí, ahora y tal cual somos.
Alguien escribía, que lo más difícil del mundo es tratar de ser algo que uno no es.
Lo más fácil en el mundo es ser tu mismo.
Lo más difícil es ser lo que otra gente quiere que seas.
No permitas que te coloquen en esta posición.
Encuéntrate a ti mismo, averigua quien eres, sé como eres, y entonces podrás vivir con sencillez.
"Este soy yo. Acéptame como soy con todas mis vulnerabilidades, con toda mi tontería, etc
Y si no puedes entonces, sólo déjame ser."
Se el creador de tu propio destino.
Yo forjo mi vida y nadie más lo hace por mí, debo enfrentarme a mis propias carencias errores, transgresiones.
Y mañana es otro día y debo decidir levantarme temprano de la cama y vivir nuevamente.
Por último, cuentoweb.com nos señala que se tenga presente, todo lo difícil que es ser uno mismo, en todo lo que nos cuesta mostrarnos tal cual somos"
Una persona... nunca se muestra tal cual es...o por lo menos, en un principio... Una persona, mas de una vez, finge ser algo q no es... finge aparentar algo.. q muy en el fondo, sabe que no es así... pero con ese "aparentar" creemos que hacemos lo correcto... pero.. ¿lo correcto para quien? para nosotros??? no lo creo... nuestro aparentar, es más, para los demás, que para uno mismo....
¡Cuanto cuesta mostrar nuestro verdadero yo!, ese verdadero yo, q es realmente lo que somos, y no lo que hicieron de nosotros.... Ese verdadero yo, que lo visitamos muy de vez en cuando... y cuando lo visitamos... pensamos.. y demasiado.. y no lo queremos mostrar, por temor... ese temor, que nos perturba, mas de una vez...
Conocer a alguien, a fondo.. compartir dediciones.. Opiniones.. llegar de a poco, a conquistar ese corazón tan deseado...y sacar de cada persona lo mejor, y guardar el mejor recuerdo de cada una de ellas, es algo muy difícil, pero no imposible.

  Autor: Carlos Mora Vanegas  

21.4.11

Amar a un Ser Humano


Las cosas más maravillosas siempre llegan sin buscarlas. Esas cosas que son auténticas, que te llegan al corazón y suenan a verdad... Eso me ha pasado con el texto que a continuación dejo... He dado con él de una forma un tanto extraña, y es como digo... Una maravilla.



Amar a un ser humano es aceptar la oportunidad de conocerlo verdaderamente y disfrutar de la aventura de explorar y descubrir lo que guarda más allá de sus máscaras y sus defensas; contemplar con ternura sus más profundos sentimientos, sus temores, sus carencias, sus esperanzas y alegrías, su dolor y sus anhelos; es comprender que detrás de su careta y su coraza, se encuentra un corazón sensible y solitario, hambriento de una mano amiga, sediento de una sonrisa sincera en la que pueda sentirse en casa; es reconocer, con respetuosa compasión, que la desarmonía y el caos en los que a veces vive son el producto de su ignorancia y su inconciencia, y darte cuenta de que si genera desdichas es porque aún no ha aprendido a sembrar alegrías, y en ocasiones se siente tan vacío y carente de sentido, que no puede confiar ni siquiera en sí mismo; es descubrir y honrar, por encima de cualquier apariencia, su verdadera identidad, y apreciar honestamente su infinita grandeza como una expresión única e irrepetible de la vida.

Amar a un ser humano es brindarle la oportunidad de ser escuchado con profunda atención, interés y respeto; aceptar su experiencia sin pretender modificarla sino comprenderla; ofrecerle un espacio en el que pueda descubrirse sin miedo a ser calificado, en el que sienta la confianza de abrirse sin ser forzado a revelar aquello que considera privado; es reconocer y mostrar que tiene el derecho inalienable de elegir su propio camino, aunque éste no coincida con el tuyo; es permitirle descubrir su verdad interior por sí mismo, a su manera: apreciarlo sin condiciones, sin juzgarlo ni reprobarlo, sin pedirle que se amolde a tus ideales, sin exigirle que actúe de acuerdo con tus expectativas; es valorarlo por ser quien es, no por como tú desearías que fuera; es confiar en su capacidad de aprender de sus errores y de levantarse de sus caídas más fuerte y más maduro, y comunicarle tu fe y confianza en su poder como ser humano.

Amar a un ser humano es atreverte a mostrarte indefenso, sin poses ni caretas, revelando tu Verdad desnuda, honesta y transparente; es descubrir frente al otro tus propios sentimientos, tus áreas vulnerables; permitirle que conozca al ser que verdaderamente eres, sin adoptar actitudes prefabricadas para causar una impresión favorable; es exponer tus deseos y necesidades, sin esperar que se haga responsable de saciarlas; es expresar tus ideas sin pretender convencerlo de que son correctas; es disfrutar del privilegio de ser tú mismo frente al otro, sin pedirle reconocimiento alguno, y en esta forma, irte encontrando a tí mismo en facetas siempre nuevas y distintas; es ser veraz, y sin miedo ni vergüenza, decirle con la mirada cristalina, "este soy, en este momento de mi vida, y esto que soy con gusto y libremente, contigo lo comparto... si tú quieres recibirlo".

Amar a un ser humano es disfrutar de la fortuna de poder comprometerte voluntariamente y responder en forma activa a su necesidad de desarrollo personal; es creer en él cuando duda de sí mismo, contagiarle tu vitalidad y tu entusiasmo cuando está por darse por vencido, apoyarlo cuando flaquea, animarlo cuando titubea, tomarlo de las manos con firmeza cuando se siente débil, confiar en él cuando algo lo agobia y acariciarlo con dulzura cuando algo lo entristece, sin dejarte arrastrar por su desdicha; es compartir en el presente por el simple gusto de estar juntos, sin ataduras ni obligaciones impuestas, por la espontánea decisión de responderle libremente.

Amar a un ser humano es ser suficientemente humilde como para recibir su ternura y su cariño sin representar el papel del que nada necesita; es aceptar con gusto lo que te brinda sin exigir que te dé lo que no puede o no desea; es agradecerle a la vida el prodigio de su existencia y sentir en su presencia una auténtica bendición en tu sendero; es disfrutar de la experiencia sabiendo que cada día es una aventura incierta y el mañana, una incógnita perenne; es vivir cada instante como si fuese el último que puedes compartir con el otro, de tal manera que cada reencuentro sea tan intenso y tan profundo como si fuese la primera vez que lo tomas de la mano, haciendo que lo cotidiano sea siempre una creación distinta y milagrosa.

Amar a un ser humano es atreverte a expresar el cariño espontáneamente a través de tu mirada, de tus gestos y sonrisas; de la caricia firme y delicada, de tu abrazo vigoroso, de tus besos, con palabras francas y sencillas; es hacerle saber y sentir cuánto lo valoras por ser quien es, cuánto aprecias sus riquezas interiores, aún aquellas que él mismo desconoce; es ver su potencial latente y colaborar para que florezca la semilla que se encuentra dormida en su interior; es hacerle sentir que su desarrollo personal te importa honestamente, que cuenta contigo; es permitirle descubrir sus capacidades creativas y alentar su posibilidad de dar todo el fruto que podría; es desvelar ante sus ojos el tesoro que lleva dentro y cooperar de mutuo acuerdo para hacer de esta vida una experiencia más rica y más llena de sentido.

Amar a un ser humano es también atreverte a establecer tus propios limites y mantenerlos firmemente; es respetarte a tí mismo y no permitir que el otro transgreda aquellos que consideras tus derechos personales; es tener tanta confianza en tí mismo y en el otro, que sin temor a que la relación se perjudique, te sientas en libertad de expresar tu enojo sin ofender al ser querido, y puedas manifestar lo que te molesta e incomoda sin intentar herirlo o lastimarlo. Es reconocer y respetar sus limitaciones y verlo con aprecio sin idealizarlo; es compartir y disfrutar de los acuerdos y aceptar los desacuerdos, y si llegase un día en el que evidentemente los caminos divergieran sin remedio, amar es ser capaz de despedirte en paz y en armonía, de tal manera que ambos se recuerden con gratitud por los tesoros compartidos.

Amar a un ser humano es ir más allá de su individualidad como persona; es percibirlo y valorarlo como una muestra de la humanidad entera, como una expresión del hombre, como una manifestación palpable de esa esencia trascendente e intangible llamada "ser humano", de la cual tú formas parte; es reconocer, a través de él, el milagro indescriptible de la naturaleza humana, que es tu propia naturaleza, con toda su grandeza y sus limitaciones; apreciar tanto las facetas luminosas y radiantes de la humanidad, como sus lados oscuros y sombríos; amar a un ser humano, en realidad, es amar al ser humano en su totalidad; es amar la auténtica naturaleza humana, tal como es, y por tanto, es amarte a tí mismo y sentirte orgulloso de ser una nota en la sinfonía de este mundo.